La agente más provocativa del cuerpo policial,
Melany Latina, lideró un operativo poco habitual tras dar con el supuesto autor del reciente robo a una joyería del centro. La detención se produjo en el domicilio del sospechoso, donde la oficial terminó imponiendo su autoridad de una manera tan inesperada como intensa, dejando claro que aquella intervención iba mucho más allá de un simple arresto.