Salomé Gil llega nerviosa al hospital para ponerse una inyección, pero al ver la aguja el miedo la paraliza y se niega a seguir con el tratamiento. El doctor intenta calmarla y convencerla de que todo será rápido, aunque al ver que no hay manera de hacerla entrar en razón, le propone una alternativa mucho más peculiar: aplicarle el antibiótico por medio ...