Don Memo, un hombre cumplidor y trabajador, vuelve a casa antes de lo previsto y se topa con una escena que no esperaba: su esposa
Estella Osorio está chupándole la verga a otro cabrón sin ningún pudor. Lejos de alterarse, ella continúa con total calma, dejando claro que no piensa esconderse. Con frialdad y descaro, le explica que para sentirse plena necesita pene grueso a diario, sin excusas ni ...