¡Nosotros sí nos lo creemos! Ponemos la mano en el fuego que son muchísimas las chicas que aprovechan esos minutos que dura una sesión de rayos uva para hacerse un dedillo en el interior de una de esas maquinas! Al principio como todos sabéis, el frío cristal corta un poco el rollo, pero en cuanto se pone en marcha... el calorcito de los focos empuja a llevarse la mano a la entrepierna... y te dejas llevar hasta el final! Morbazo!