Rosa Garcia entra por la puerta de nuestro despacho y puedo sentir como se siente descolocada nada más entrar, siento su miedo al meterse en nuestro agujero y eso y a pesar de que por su aspecto podemos comprobar que Rosa ha vivido el mundo de la noche. La mando sentar y empiezo con el interrogatorio. No parece muy dispuesta a entrar por el aro así que opto por el plan B...