Hoy pillamos a Platanito ordenado su cuarto, y no tarda en confesarnos los homenajes pajilleros que se pega en ella. Y ya que habla de las pajillas, nos cuenta cómo se la casca, qué truquillos usa para que no le pillen... Y entonces hace aparición
Nikki, y el polludo se lanza al lío. El pequeño gran hombre la va a coser a pollazos, y la joven colegiala le pide más y más. ¡Que guarrilla!