Este excéntrico ranchero nos abre las puertas de su casa de campo para mostrarnos su más exótica mascota: una hembra felina llamada
Galilea a la que alimenta con pura lechita. Ojo con el cuerpazo de esta madura latina que es un escándalo! Enormes tetas, enorme culo y una boca tragapollas que nunca se cansa de chupar y chupar, todo un acierto colocarle el traje de leoparda porque le viene como anillo al dedo.