Vergueta y Vulva estaban muy cachondas y empezaron a follarse cerca de la casa del maestro Cochi. El viejo rabo verde no pudo evitar espiarlas mientras se tocaban. Cuando las dos lo descubrieron, lejos de enfadarse, lo invitaron a unirse a ellas. El maestro Cochi se acercó sin pensarlo dos veces y las dos chicas se encargaron de su verga, alternándose para chupársela y montárselo hasta que el viejo terminó corriéndose con las dos.